
Miradas se deleitan en ese traje azul.
Bajo tu azabache, unos ojos encendidos
Se aprestan a la presentación.
Poetisa, guardas las noches mineras en tu memoria
El calor de hogares salitreros, de caminos polvorientos
has tejido historias con el sudor del pueblo nortino.
Levantando el gentilicio antofagastino,
Desierto que no cicatriza tu ayer, acompaña tus días
Y te obliga regresos de nostalgia.
Niños descamisados, se han quedado en tu retina
Surcos en los rostros y en las manos del jornalero.
Observo tu silueta bajo la túnica y me humillo a tus pies
Déjame ser el centinela en tus pasos de luz
Deja que sea un peregrino en el Puerto de tus sueños
Para seguir aprendiendo de ese amor por tu brava raza,
Para continuar, aún en mi silencio, seguir amando a Chile.
Hermosas palabras las que escribiste para Ana Cuadra, me gustó mucho, cada día me enamoro mas de tus letras.
ResponderEliminarSaludos