
Linda Chinita de Pitrufquen, sean tus palabras las oraciones de quienes se internan en las selvas del amor, buscando un cobijo sobre las alfombras amarillas que va dejando la fallecida primavera pueblerina, trás el abandono obligado en busca de las frias torres de hierro y cemento en que convierten a las grandes urbes.
Linda chinita, son los puentes que unen las ciudades sobre el Toltén, pero tú con tus letras unes las almas del mundo invisible de aquellos amores que inquietos de su verdad, acuden a tu manantial de letras.
Linda chinita, que viajas en lo virtual de un teclado agónico, buscas las miradas de la vieja madre patria, subes a los Polos helados, te regresas a recrearte en el Mar Caribe, donde un Río Orinoco, bravo, fiero e indomable te rinde culto por ser la heroína enamorada del silencio...
Linda chinita, que vienes de la flor y nata de tierra andina, de los valientes que aún sabiéndose en camino a la muerte, siguen defendiendo su soberanía, como hijos auténticos de un Chile que le arrebata sus vidas, sus tierras y su historia...
Chinita linda, no dejes de disparar tus letras, nutre de polvorosas frases tu arsenal literario... Acribilla con acentos, con negrillas, con signos variados, para que en el punto final, solo quede una palabra... Amor.
Linda carta.
ResponderEliminarTampoco tú dejes de disparar letras.
Desde la linda Madrid, un beso
Gizz